El MPP y la educación
Fuente: Ecos
Si bien todo lo que hace referencia la declaración del MPP es cierta, no ataca el problema mayor: la calidad de la educación.
Es sabido que cada vez más los niños y adolescentes tienen dificultades para leer, para escribir. Estudiantes universitarios de ramas derivadas de las matemáticas, como Economía, que no saben las tablas de multiplicar. Pasamos de ser una de las educaciones envidiadas de América Latina a estar en el promedio o por debajo.
Luego vienen una variedad de datos, ciertos, pero intrascendentes, como cantidad de escuelas, y planes, y de la formación de oficinas de control (que lo único que hacen es engrosar el ya enorme costo del estado). Intrascendentes no porque está mal que se haya hecho, sino porque es parte de la obligación del estado hacerlo.
Pero lo más interesante deviene en el momento que critican que se nos compare con países como Finlandia. Justamente cuando el oficialismo utiliza a ultranza esa comparación en otros aspectos, sobre todo tributarios. Desde mi punto de vista demuestra que "está bien si yo lo hago" pero "está mal si otros lo utilizan en mi contra".
También reclaman del discurso “repetitivo y predominante”. También es cierto, pero olvidan cuando estuvieron del otro lado de la vereda. Donde CUALQUIER propuesta que no fuese hecha por la coalición, era abucheada y ampliamente criticada.
La frase “Ni estamos en crisis ni se ha despilfarrado el dinero, sino que se ha invertido en las necesidades más urgentes”, tampoco carece de veracidad. Pero el resolver las urgencia no asegura, nuevamente, la calidad de dicha educación. O resuelve todas las urgencias o necesidades.
Ahora bien, la frase "las instituciones privadas, en promedio, invierten 4.500 dólares por estudiante, casi dos veces más que en el sector público, y esta brecha se ha ido reduciendo en favor del sector público, fruto del esfuerzo de la sociedad", sí se acerca a lo dilucional. Son sí los planes propuestos por el gobierno los que igualan hacia abajo, exigiendo cada vez menos al estudiantado, sea público o privado. No a las repeticiones, es una consigna para no dañar el autoestima del estudiante, cuando el mal es mucho mayor en la medida que se avanza en el sistema, con alumnos sin una base educativa mínima para defenderse y por consiguiente, desencadenando frustraciones y abandonando el sistema.
Y finalmente se despachan con "... reivindicando los logros alcanzados y teniendo en claro que aún queda mucho por hacer". Concuerdo con la frase, pero con menos justificación y un poco de autocrítica, el MUCHO debería ser DEMASIADO.
Si bien todo lo que hace referencia la declaración del MPP es cierta, no ataca el problema mayor: la calidad de la educación.
Es sabido que cada vez más los niños y adolescentes tienen dificultades para leer, para escribir. Estudiantes universitarios de ramas derivadas de las matemáticas, como Economía, que no saben las tablas de multiplicar. Pasamos de ser una de las educaciones envidiadas de América Latina a estar en el promedio o por debajo.
Luego vienen una variedad de datos, ciertos, pero intrascendentes, como cantidad de escuelas, y planes, y de la formación de oficinas de control (que lo único que hacen es engrosar el ya enorme costo del estado). Intrascendentes no porque está mal que se haya hecho, sino porque es parte de la obligación del estado hacerlo.
Pero lo más interesante deviene en el momento que critican que se nos compare con países como Finlandia. Justamente cuando el oficialismo utiliza a ultranza esa comparación en otros aspectos, sobre todo tributarios. Desde mi punto de vista demuestra que "está bien si yo lo hago" pero "está mal si otros lo utilizan en mi contra".
También reclaman del discurso “repetitivo y predominante”. También es cierto, pero olvidan cuando estuvieron del otro lado de la vereda. Donde CUALQUIER propuesta que no fuese hecha por la coalición, era abucheada y ampliamente criticada.
La frase “Ni estamos en crisis ni se ha despilfarrado el dinero, sino que se ha invertido en las necesidades más urgentes”, tampoco carece de veracidad. Pero el resolver las urgencia no asegura, nuevamente, la calidad de dicha educación. O resuelve todas las urgencias o necesidades.
Ahora bien, la frase "las instituciones privadas, en promedio, invierten 4.500 dólares por estudiante, casi dos veces más que en el sector público, y esta brecha se ha ido reduciendo en favor del sector público, fruto del esfuerzo de la sociedad", sí se acerca a lo dilucional. Son sí los planes propuestos por el gobierno los que igualan hacia abajo, exigiendo cada vez menos al estudiantado, sea público o privado. No a las repeticiones, es una consigna para no dañar el autoestima del estudiante, cuando el mal es mucho mayor en la medida que se avanza en el sistema, con alumnos sin una base educativa mínima para defenderse y por consiguiente, desencadenando frustraciones y abandonando el sistema.
Y finalmente se despachan con "... reivindicando los logros alcanzados y teniendo en claro que aún queda mucho por hacer". Concuerdo con la frase, pero con menos justificación y un poco de autocrítica, el MUCHO debería ser DEMASIADO.
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